Lo más incómodo de contratar a alguien para tu página web es no saber
cuánto vas a terminar pagando. Así que acá está todo, por adelantado.
Ojo con esto: la cuota mensual no es un cobro escondido.
Te la decimos ahora, arriba, con el mismo tamaño de letra que el precio
inicial. Es lo primero que te diríamos si estuvieras sentado al frente.
Sitio de una página
Para mostrar tu negocio y que te contacten. Todo en una sola página que se recorre hacia abajo.
Porque tu sitio no es un mueble que se entrega y se olvida. Cada año hay que
renovar tu dominio para que no lo pierdas, tus correos tienen que seguir
llegando, y cuando cambies un precio o quieras subir fotos nuevas, alguien
tiene que hacerlo.
Ese alguien somos nosotros, y por eso el pago mensual existe. No es un cobro
escondido: es lo que hace que dentro de tres años tu página siga viva en vez
de ser un sitio abandonado con los precios del año pasado.
Qué incluye el pago mensual
Tu dominio, renovado. Nunca lo vas a perder por olvido.
Tus correos, funcionando. Con tu dominio, no con @gmail.com.
Dos cambios al mes. Cambiar textos, cambiar fotos, actualizar precios o agregar una sección nueva. Nos escribes por WhatsApp y lo hacemos.
Que el sitio siga arriba. Lo revisamos nosotros, tú no.
Un correo al mes. Corto: cómo estuvo tu sitio y cuánta gente te escribió por el formulario.
Tu página es tuya
Tu dominio queda a tu nombre, no al nuestro. El sitio es tuyo. Si algún día
te quieres ir con otra persona, te lo llevas y te ayudamos a mudarlo, sin
multas y sin cobrarte por soltarlo.
Lo decimos porque en este rubro es común lo contrario, y creemos que es la
razón más honesta para que te quedes: porque quieres, no porque no puedes irte.